El simpático ogro Shrek con… ¿El Abuelo?

Por El Abuelo

Queridos nietos, hoy les contaré una historia de mi juventud, unos tantos amaneceres atrás cuando buscaba amigos en la potente Unión Soviética,  así que pónganse cómodos, traigan una manta y presten atención.

Solía ir con cuidado por aquellas calles, eran peligrosas por la tensión que se vivía, ya que corría la Primera Guerra Mundial, en 1917. Todo era tan siniestro y tan violento que me sentía solo queridos nietos, he conocido a mucha gente en los años que he vivido, pero lo que sentía en ese momento era inusual.

Al estar todos ocultos, me resigne a seguir viajando por el mundo como siempre he estado acostumbrado, hasta que una vez un chico rubio y delgado se sentó a lado de mi en una banca, su nombre era Maurice Tillet. Parecía muy delicado y una gran persona, me platicó que sus amigos y familiares lo conocían como Ángel, por lo que ya les comenté. Nos hicimos muy amigos, por fin deje de sentirme triste en aquellas épocas tan agitadas de mi vida. Maurice me dijo que quería estudiar leyes, que era su sueño, y que pensaba que lucía bien con traje, duramos 3 años saliendo todos los días a jugar, hasta que tanto él como yo nos dimos cuenta de que sus extremidades se alargaban notoriamente, y los músculos de su cara se inflamaban demasiado. Después de unos días, su madre decidió llevarlo con el médico, quien le diagnostico acromegalia, una enfermedad que hace que la hormona del crecimiento se desarrollara anormalmente. Así que conforme pasaban los días, podía ver como Maurice se hinchaba sin previo aviso, y si bien sus brazos y piernas tomaron muchísimo volumen y crecieron notablemente Maurice no rebasaba el metro setenta de estatura, lo cual hacía que se viera como un abominable musculo humano, pero yo sabía que solo era mi amigo Maurice,  en mis tiempos no juzgaba a la gente por cómo se veía, espero que ustedes hagan lo mismo mis nietecitos. No obstante con tal apariencia Maurice ya no quería usar traje y perdió el interés por ser abogado, pero mi amigo muy listillo, se enlisto en la Marina Mercante Francesa, yo como fiel compañero lo seguí a todas partes a donde iba, ni cuando conocí a los guardias de Cleopatra me sentí tan seguro como cuando estaba con el musculoso Maurice.
Una vez en 1937 en un viaje a Singapur, acompañando a mi amigo, conocimos a Karl Pojello, un luchador de ese tiempo que invitó a Maurice a adentrarse en los salvajes espectáculos de la lucha. Yo estaba muy emocionado, y por lo que vi Maurice también, ya que en seguida aceptó y comenzó a entrenar para estar cuanto antes en el ring. Así lucho en Francia y Reino Unido por algunos años hasta que en 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial, ese pequeño Adolf… siempre fue un chico peculiar. Este suceso obligo a Maurice a emigrar a Estados Unidos y a mí a seguirlo, lugar donde conoció a Paul Browser, quien sería su representante meses después. Yo disfrutaba mucho la fama de mi amigo, y me caía muy bien el señor Paul, él lo mando a la cima de la lucha con el nombre de “El Ángel Francés”, y si bien era famoso por su aspecto, su forma de hablar tan inocente hacía que la gente acudiera en masa a donde fuese que él se presentará. En la década de los 40´s ya era un fenómeno. Y si bien yo era el mejor amigo de Maurice, él nunca hizo a un lado a Karl Pojello, que se convirtió en su entrenador. Presencié cuando vino el declive de salud de ambos, casi al mismo tiempo.

Las apariciones de Maurice en público cada vez fueron más escasas, y el 4 de septiembre de 1954, nos avisaron que Karl Pojello había fallecido en su lucha contra el cáncer de pulmón. Unas horas más tarde, acompañe a Maurice en sus últimos minutos con nosotros, pues a él le daría un ataque al corazón. Estuve en el entierro de mis dos amigos, pues se decidió que los enterrarían juntos.

Años después, se rumoraba que los directivos de DreamWorks Studios usarían la imagen de Maurice para inspirar un personaje de una de sus películas, pero ellos nunca quisieron dar explicaciones al respecto, al menos oficiales no. No le preste mucha importancia hasta que en 2001 salió una película que a ustedes les gustaba mucho: Shrek. No tardaron mucho en preguntar a DreamWorks que si el simpático ogro había sido inspirado en Maurice, pero los directivos nunca quisieron decir nada al respecto. Aun así, es una teoría aceptada públicamente.

A veces me siento en mi vieja mecedora, volteo a ver el fuego de mi chimenea mientras doy un sorbo a mi taza de café y me pongo a pensar ¿Qué hubiese pasado con los personajes de la historia que se caracterizan por su físico, sí hubiesen sido diferentes? ¿Si ellos hubiesen estado en otro cuerpo, la historia hubiese sido igual?

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